Aunque nací en Moscú y viví allí hasta los 25 años, siempre sentí el deseo de vivir fuera de mi país, me parecía una experiencia importante para un desarrollo del ser. Tenía facilidad para los idiomas y al estudiar Lingüística, decidí que después de finalizar los estudios buscaría la manera de ir al extranjero a vivir nuevas experiencias. Quien sabia que la Comunicación Intercultural que estudiaba en aquel entonces sería prodigiosa y me tocaría viajar por todo el mundo, vivir en diferentes países y casarme con la persona de otra nacionalidad. Por casualidades de la vida en 2005 gané una beca y vine a estudiar un postgrado a Barcelona. Fue un camino de encontrarme a mi misma en un entorno diferente.

En Barcelona empecé a conocer la terapia Gestalt. Cerca de mi casa estaba el Institut Gestalt, más arriba Espailudic-Escola Gestalt de Catalunya y me di cuenta que había mucha información que desconocía. Allí empecé a ir a las charlas y atender a algunos talleres hasta que me absorbió por completo. Estaba fascinada con los descubrimientos que hacía sobre el funcionamiento de las relaciones y sobre mi misma. Me apunté a la formación sobre el Trabajo Terapéutico con los Sueños de Quim Mesalles y luego a la formación en Terapia Gestalt. He de decir que no fue un periodo fácil de mi vida, sentía mucha soledad en un lugar nuevo y desconocido, pero la parte buena que estaba descubriendo es que podía ser mi mejor compañera. Posteriormente entré a trabajar en el Institut Gestalt. Asistía a los talleres de Constelaciones Familiares con Joan Garriga y me parecía mágico, poderoso y sanador. Los talleres de Psicomagia de Cristobal Jodorowski han añadido más conocimientos en el área de psicogenealogía y la importancia de los hechos en nuestro sistema familiar. Todo esto pasaba paralelamente con los cambios en mi propia personalidad, la estructura que tenía creada hasta el momento. Hice dos postgrados más: en Comunicación Creativa y Psicologia de la Creatividad en UAB.

La creatividad y la comunicación es algo que siempre ha estado en mi, dos poderes y dos virtudes que necesitaba potenciar, y la psicología ha sido mi pasión. Me gusta ser creativa a la hora de impartir las terapias, ajustarme al “aquí y ahora” y fluir con lo que haya. Hasta el día de hoy no cesa mi formación como terapeuta y creo es necesario para estar actualizado en los tiempos tan cambiantes. A lo largo de mi vida he viajado mucho y he vivido en varios países. Agradezco al destino, la oportunidad de conocer todas las personas en mi camino, de volverme a encontrar una vez más en culturas diferentes, aprender de mi y del mundo, abrir los horizontes, conocer otros puntos de vista, otras creencias y modos de vivir. Es un regalo inapreciable para mi. Actualmente resido en Barcelona, y viajo de vez en cuando a Moscú para impartir talleres allí.

Hablo inglés, ruso, castellano, catalán y ofrezco terapias en todos estos idiomas. Soy una persona viva, curiosa, observadora, me guío mucho por la intuición, soy emocional, empática y rápida en aprender.

Mis valores y mi entendimiento de felicidad:

personal (conocerse, respetarse y respetar a los demás, cuidarse, comer sano, hacer deporte, ser ecológico, descansar suficiente, pasar tiempo en la naturaleza y con la familia)

familia (relación sana con la pareja, con la familia de origen, hijos)

autorealización (profesión, misión en la vida, contribuir a mundo, vida llena de sentido)

esfera social (amigos, viajes, compartir, vida social, pasárselo bien).

Estoy casada, y tengo dos hijos.